Amalia, Santa Ana Oeste


Mi nombre es Amalia, tengo 24 años y vivo en Santa Ana Oeste con mi mamá y mi papá. Siempre me ha gustado involucrarme en diferentes espacios y participar en acciones que beneficien a mi comunidad. Actualmente, soy vocera de la ADESCO, formo parte del equipo de primeros auxilios de Protección Civil y pertenezco a un grupo comunitario de jóvenes. También he participado, anteriormente, en otros espacios, como el Foro Nacional de Salud y la Mancomunidad del “Río Lempa”, promoviendo el liderazgo comunitario de las mujeres.

En mi tiempo libre, me gusta leer, especialmente libros de poesía, drama y romance.

Desde el 2024, participo en el proyecto “Planeta Vivo”. Me dio mucha satisfacción cuando me informaron que había sido seleccionada, ya que fui la única persona elegida de mi comunidad. Me sentí muy emocionada y entusiasmada, pues desde los 17 años -cuando escuché por primera vez sobre la organización- me propuse formar parte de uno de los proyectos de Save the Children.

Mi comunidad es muy pequeña y está compuesta mayormente por mujeres jóvenes que se dedican al cultivo del campo y son muy activas en promover acciones que beneficien a los habitantes. Sin embargo, al igual que en otras comunidades, la falta de conciencia ambiental entre los habitantes nos ha afectado.

Hace siete años, llegó otra organización que promovió la construcción de un pozo para abastecer a nuestra comunidad y a algunas comunidades aledañas. Como consecuencia, las y los habitantes descuidaron el río. Ahora se ha secado.

Como somos muchas comunidades que necesitamos acceso al agua, el pozo ya no es suficiente. Algunas familias, como la mía, solo tenemos agua cada ocho días, lo que nos obliga a ir al río a buscar lo poco que queda. Me encantaría reforestar esa área, ya que actualmente está seca; prácticamente no hay agua. Aún queda algo, pero tenemos que caminar más de un kilómetro —aproximadamente una hora— cuando podríamos tener el agua casi frente a nuestras casas.

La contaminación del río es provocada por personas ajenas a la zona, que llegan y tiran basura cerca de los ríos. Pienso que mi comunidad tendría mayor iniciativa para evitar que los visitantes hagan esto, si fueran capacitadas sobre el tema.

Junto a cinco mujeres, hemos intentado evitar este tipo de acciones, pero como somos pocas personas no logramos generar cambios en la comunidad. Sin embargo, con lo que he aprendido a través del proyecto, me siento más empoderada para acercarme a los habitantes y promover acciones amigables con el medio ambiente, ya que conozco las causas y consecuencias de situaciones que nos afectan directamente.

Por ejemplo, sé que la contaminación del rio se da por el mal manejo de la basura y el abuso de abonos químicos, o que los cultivos no funcionan porque hay degradación del suelo y una excesiva tala de árboles.

El proyecto de “Planeta Vivo” ha cambiado mi perspectiva sobre varias situaciones que vivimos en la comunidad y me ha convertido en una persona diferente, pues he aprendido a hablar en público y a la importancia de seguir involucrándome en mi entorno. ¡Me encuentro en toda la disponibilidad de gestionar o coordinar más apoyo para mi comunidad! Creo que ha despertado en mí el interés por emprender. Durante mucho tiempo, la gente insistía en que lo hiciera, pero nunca tuve fe en mí, hasta ahora.

Ahora sé cómo otras personas lograron cumplir sus sueños a pesar de los obstáculos, y esto me ha motivado a emprender mi propio negocio. Me gustaría seguir trabajando en temas ambientales y vender a grandes supermercados hortalizas producidas con abonos 100% orgánicos. Esto no solo vendría a ayudar la economía de mi familia, sino que sería mi aporte al medio ambiente.

También considero que, para llegar donde queremos y que más generaciones puedan disfrutar del planeta como lo conocemos, es necesario que, como participantes del proyecto, sigamos invitando a más jóvenes para que conozcan los efectos de nuestras acciones en el medio ambiente. Cuando me comentaron que podía capacitar a otros jóvenes con lo que he aprendido, inmediatamente pedí que me tuvieran en cuenta, porque es necesario que apostemos por los adolescentes y jóvenes de más comunidades de Santa Ana.

Si me hubieran preguntado hace un par de meses atrás donde estaría ahora, jamás me hubiera imaginado todas las capacidades y conocimientos que he adquirido tras participar en el proyecto junto a Save the Children y FUNDESYRAM. Por eso, quiero agradecerles porque realmente no sé dónde estaría si no hubiera participado en esta iniciativa. Me han permitido salir de mi zona de confort y aventurarme en nuevos espacios, como el emprendimiento. ¡Muchas gracias a Save the Children por hacer que las y los jóvenes creamos en nosotros para seguir adelante y, sobre todo, por siempre apostarle al medio ambiente!

¿Cómo contribuye el proyecto “Planeta Vivo” al desarrollo de capacidades emprendedoras en la adolescencia y juventud de Santa Ana Oeste y Ahuachapán Sur?

Gracias a las intervenciones de Save the Children y FUNDESYRAM, a través del proyecto “Planeta Vivo: adolescentes y jóvenes construyendo un futuro resiliente”, 55 jóvenes de Santa Ana Oeste y Ahuachapán Sur desarrollaron habilidades y conocimientos orientados a una vida sostenible, con énfasis en competencias de eco-alfabetización, identificación de problemas ambientales y competencias generales para soluciones ambientales.

A partir de esta formación, 20 de estos jóvenes optaron por fortalecer sus capacidades en la implementación de iniciativas económicas, enfocadas en los rubros de agricultura, ganadería y servicios. Entre las iniciativas se incluyen una granja de pollos de engorde, una tienda de productos varios, una finca agroecológica, venta de helados y confección de ropa.

Para apoyar este proceso, FUNDESYRAM diseñó una malla curricular dividida en dos componentes: 1) Fortalecimiento de conocimientos en el área empresarial; y 2) asistencia técnica especializada para el manejo efectivo de sus iniciativas económicas.

Como parte de las siguientes acciones del proyecto, se entregará equipo y recursos a las y los jóvenes para impulsar sus emprendimientos, y se continuará brindando acompañamiento técnico en el desarrollo de sus negocios.

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