Isis, La Paz


“Espero regresar a la escuela, me hace mucha falta”

“Mi vida ha cambiado desde la pandemia, ya no puedo ver a mis amigos. No me he comunicado con nadie desde que todo empezó”, explica Isis, una niña de 10 años de edad de La Paz, El Salvador.

Con los brazos encogidos y un rostro que denota nerviosismo, Isis comenta que las tardes de juego después de clases con sus amigas y las salidas al parque con su sobrina han terminado hace nueves meses atrás. Incluso espacios de diversión fuera de la escuela han desaparecido a causa de la COVID-19. “En las tardes me reunía con el grupo de baile de Casa de la Cultura de aquí. Íbamos a bailar en el parque. Pero justo antes de hacer la presentación pública del baile fue que nos encerraron. Me hice ilusiones, ya hasta me estoy olvidando de los pasos de baile.”

Niñas, niños y adolescentes han tenido que adaptarse a una nueva vida, dejando atrás los bailes en grupo, las clases en la escuela y las risas junto a sus amigas y amigos. El Ministerio de Educación, para mitigar los efectos del cierre de escuelas públicas y privadas a nivel nacional, ha implementado una metodología multimodal con clases a través de la televisión y la entrega de guías digitales e impresas.

Isis ha estado aprendiendo por medio de la televisión. Pero la velocidad en que son explicados ciertos temas y la falta de un adulto y de herramientas para el desarrollo de las actividades son obstáculos latentes en el desarrollo de sus actividades escolares.

“Sí siento que estoy aprendiendo algo en las clases por televisión. Pero no me gusta estudiar por medio de las guías porque es diferente. Casi no las entiendo. Necesitaría una computadora para entender qué es lo que me están hablando y por ratitos si necesito de mi maestra para que me ayude.”

A esto se suma que, con la reapertura económica tras una larga etapa de confinamiento, más y más madres y padres de familia salen a trabajar para poder sustentar a sus familias, dejando a sus hijas e hijos en casa, como es el caso de Isis, quien ha constatado el cambio y le ha generado tensión y tristeza en su vida.

“Me siento mal con esos cambios porque ya no puedo pasar tiempo con mis papás. Paso la tarde con mi tía. Antes comíamos y jugábamos juntos en familia con mi mamá y papá, pero ahora que están trabajando mucho ya no. Me hacen falta mis papás.”

Sin embargo, Isis ha tratado de buscar soluciones para levantar su ánimo. “Como estoy todo el día en casa, me pongo a bailar sola electrónica y cumbia”, expresa mientras deja entrever una tímida sonrisa. De igual manera ha sido una oportunidad para fortalecer su lectura comprensiva, que espera que al regresar a clases pueda facilitarle su desarrollo académico.

“Me gusta ir a la escuela. Mi materia favorita son las matemáticas, y lenguaje es la que menos me gusta. Pero en este tiempo he podido aprender más sobre la lectura”. Para Isis solo pensar que volverá a la escuela hace que su rostro se ilumine de forma inmediata. “Yo tengo la esperanza que vamos a regresar a la escuela. Me siento feliz solo de saber que regresaré algún día”.

Parte del esfuerzo que ha realizado Save the Children como respuesta a la COVID-19 ha tocado la puerta de Isis y su familia, quienes han sido una de las familias beneficiadas con dinero y canastas alimentarias, como parte de las acciones del Programa de Patrocinio “Primeros Pasos Hacia el Éxito”. Este apoyo ha venido a reducir el estrés que ha vivido en estos últimos meses. “Me siento feliz, gracias a Dios tenemos dinero para comer. La comida y el dinero hicieron falta y me generaba tristeza cuando no había dinero.”

Pese a los obstáculos que se le han presentado en el transcurso de la pandemia, Isis no ha perdido de vista su sueño de convertirse en doctora para ayudar a las niñas, niños y ancianos en su propia clínica. Asimismo, Isis hace un llamado a los adultos para que presten atención a las niñas y niños que se encuentran viviendo tiempos difíciles durante la pandemia. “Ahora los adultos deben ayudar a los niños, no deben presionarlos ni pegarles. Deben apoyarlos en estos tiempos tan difíciles que tanto adultos como niños y niñas están viviendo. Y las niñas y niños deben continuar en casa y hacer uso de la mascarilla. Les digo a todos que no se preocupen porque un día iremos a la escuela a seguir con nuestros estudios.”

OTRAS HISTORIAS


Katherin, Santa Ana


"Impartimos charlas para que todas las personas conozcan más sobre los derechos humanos"

Henry, Sonsonate


“La COVID-19 cambió mi vida”

Jimena, Sonsonate


“Quiero motivar a otras niñas, niños y adolescentes a alzar sus voces”

Pablo, La Libertad


“Estaba por decidir que iba a perder el año, pero me dieron ánimos”

Susana, Sonsonate


“Mi consejo para todas las personas es que traten de ayudar a las niñas y niños que se sienten solos”

Ever, Sonsonate


“Me da miedo que se enferme mi mamá y mi abuela, porque hay personas que se mueren por el Coronavirus”

Isis, La Paz


“Espero regresar a la escuela, me hace mucha falta”

María, San Salvador


“Queremos regresar a casa”

Esperanza, La Paz


“Estuvimos semanas con la casa inundada por la Tormenta Amanda”

Daniela, Izalco


El emprendimiento de Daniela.