Culminan con éxito los primeros hackatones socioemocionales del proyecto Aprendo para Brillar
julio 24, 2024
Más de mil niñas, niños y adolescentes de distintos centros educativos del país formaron parte de jornadas enfocadas en la reactivación de habilidades socioemocionales para garantizar la continuidad educativa de la niñez y adolescencia.
El proyecto de USAID, Aprendo para Brillar, implementado por Save the Children, en asocio con la Fundación Empresarial para el Desarrollo Educativo (FEPADE), la Fundación Pro Educación El Salvador (Funpres), la Universidad Don Bosco, y en coordinación con el MINED, finalizó la primera etapa de hackatones socioemocionales, desarrollados en 15 centros escolares de los departamentos de Ahuachapán, Sonsonate, Santa Ana, La Libertad, San Salvador, Usulután y San Miguel.
Los hackatones forman parte de la estrategia para promover la continuidad educativa de las niñas y niños, a través de la promoción y reactivación de habilidades socioemocionales y refuerzos escolares.
“Buscamos que las actividades sean positivos para los niños. De hecho han habido sorpresas porque muchos se acercan y dicen: ‘me sorprende tener esto de mí, me cuesta creer lo que han dicho de mí’. Pero siempre se hace la reflexión que tenemos que aprender a valorarnos y creer en cualidades positivas”, explicó Nataly Chica, especialista de lenguaje del proyecto y facilitadora de la maratón socioemocional.

Mariana , de 14 años, fue una de las más de 1,210 estudiantes que durante cuatro jueves consecutivos se unieron a jornadas que incluyeron dinámicas para activar la motivación, ejercicios de trabajo en equipo, técnicas de relajación y aprendizajes de habilidades socioemocionales.
Junto con un grupo de 11 adolescentes más, Mariana diseñó y dibujó un árbol grande que contenía los logros alcanzados de cada uno de ellos durante la semana. Pasar materias, ganar competencias deportivas, aprender un instrumento fueron solo algunos de los resultados positivos que identificaron. Mariana estaba satisfecha por haber obtenido una buena nota.

Durante los hackatones, Mariana reconoció su potencial y cómo estas acciones contribuyeron a que tuviera motivación y disciplina. También aprendió a confiar en ella misma. Aseguró, además, que le ayudaron emocionalmente y que comprendió que las cosas se hacen con paciencia. “No solo venimos a estudiar, también podemos desahogarnos” – expresó.
“El fin de los hackatones es que puedan establecer y desarrollar relaciones positivas, entiendan sus emociones y tomen decisiones responsables, entre ellas continuar con sus estudios.”- expresó Darío Salmerón, coordinador del proyecto para FUNPRES.
Muchas niñas, niños y adolescentes de los centros educativos han vuelto a brillar debido a los hackatones, pero aún falta más niñez y juventud salvadoreña, según la docente Eva María Guevara. Aprendo para Brillar activará la segunda fase de estas jornadas en unas semanas, esperando impactar de forma positiva alrededor de 3,200 estudiantes.